Le dijo a su esposa que iba a comprar cigarrillos y volvió 15 años después

Le dijo a su esposa que iba a comprar cigarrillos y volvió 15 años después

Jim McDonnells le dijo a su mujer Anne que iba por unos cigarrillos pero tardó bastante más de lo esperado. ¡No te pierdas esta particular historia!
La pareja que conformaban Jim y Anne McDonnells parecía ser la perfecta, tenían una vida soñada. Se casaron a comienzos de la década del sesenta pero, al parecer, no podían tener hijos. Sin embargo, todo cambió cuando Jim desapareció de repente causa ni razón y nadie sabía nada sobre él. La famosa situación: “se fue a comprar cigarrillos y no volvió”. ¿Qué le pasó?
El matrimonio vivía en una pequeña casa en Larchmont, Nueva York. Él era el jefe de los carteros del distrito y ella ama de casa. Para el año 1971 ambos habían pasado los 50 años y fue en ese tiempo que Jim sufrió una serie de sucesos en los que golpeó fuertemente su cabeza y le hicieron comenzar una “nueva vida”.
Primero bajó la basura, pero el suelo helado le hizo resbalar y golpearse la cabeza. Días después, mientras manejaba, sufrió un ataque de estornudos que lo llevaron a perder el control de su auto e impactar contra un poste teléfonico y dar su cabeza contra el parabrisas. Los dos últimos fueron una consecuencia de un mareo mientras trabajaba y el restante otro accidente automovilístico que derivó en una contusión cerebral.
Días después, manejó hasta el aeropuerto para buscar al hermano de Anne con una camioneta prestada. Una vez que la devolvió, decidió volver a pie para despejarse. Lo cierto es que nunca llegó y su esposa hizo la denuncia por la desaparición de Jim. Lo buscaron por todos lados sin suerte, incluso en las morgues.
Las autoridades, en especial el detective asignado, conocían al hombre y todo parecía indicar que era un caso de amnesia, no indicaban ni delitos ni conductas auto destructivas. Especularon con que uno de esos golpes lo pudo haber desorientado y lo hiciera vagar sin rumbo hasta perderse.
Las semanas y los días pasaron y Anne lo seguía esperando. Guardaba su ropa y sus cosas soñando con que algún día volviera. Sin embargo, decidió mantenerse ocupada y buscó empleo para continuar su vida. Comenzó como niñera y llegó a ser auxiliar de enfermería.
Lo que le pasó a Jim es difícil de explicar: camino a su casa fue perdiendo la capacidad de recordar y se encontró en la estación de tren comprando boletos para Filadelfia. No sabía su nombre pero uso el nombre de un agente inmobiliario que vio en un cartel: ahora era James Peters. Pese a que tenía dudas, no fue ni a la policía ni tampoco a un hospital.
Consiguió una tarjeta de Seguridad Social apócrifa sin presentar partida de nacimiento y empezó a trabajar en un geriátrico. Más tarde, obtuvo un empleo como cocinero en una cadena P&P, donde llego a ser bastante conocido por sus deliciosas tortillas, su alegría y buen humor.
Asimismo, ninguno de sus amigos ni compañeros sabían nada sobre su pasado, tampoco se animaban a preguntarle.
Una familia lo adoptó casi como un “abuelo”. Bernardine trabajaba en P&P con él y fue casi un segundo padre, ya que el suyo había muerto hacía muy poco y Jim ocupó ese lugar. Con ellos pasaba todas las fiestas.
Otro golpe en la cabeza dos días antes de la navidad de 1985 hizo que recordara su pasado, volviéndolo casi eufórico. Se acordó que era James A. McDonnellJr., de Larchmont, Nueva York y el nombre de su esposa era Anne.

Ese mismo día volvió a buscar a su amada sin saber si estaría viva o con una nueva familia. Elhombre, con una barba blanca crecida, tocó el timbre de su casa de siempre y encontró a su esposa casi yéndose a celebrar las fiestas con su familia. Jim observó a Anne más envejecida, pero también más bonita y su corazón se desbordó.
El momento fue demasiado fuerte para abrazarse, ambos apenas tendieron a darse la mano, llorar y reír juntos como antes. Habían pasado 15 años separados. Al día siguiente, Jim informó de su regreso a la policía y esa misma noche, le informaron a la “otra familia” de Jim que él estaba perfecto y todos se alegraron.
Cuando pasaron pocos días tras su regreso, Jim se sometió a una tomografía para comprobar el estado de su cerebro, con buenos resultados. Anne y Jim retomaron su relación con la ilusión y el amor del primer día.

.